Periodismo científico o comunicación científica

Periodismo Cientifico

¿Es lo mismo hablar de periodistas científicos y de científicos que informan sobre aspectos relacionados con su sector o actividad? La respuesta es no. Estamos acostumbrados a que cualquier profesional de cualquier rama del conocimiento, del saber o actividad intelectual ejerza de periodista. Tal vez lo haga de manera correcta, pero no siempre ocurre así, porque el periodismo también exige conocimientos específicos.

Una cosa es divulgar información sobre temas científicos y técnicos con la intención de informar y formar al público en general y otra muy diferente dar a conocer esos mismos aspectos dentro de un ámbito científico.

El periodismo científico exige conocimientos de redacción, evidentemente, pero también de estilo. Exige tener criterio y capacidad para valorar cómo una determinada información puede ser recibida y cómo reaccionará el público. Exige tener una facultad especial para hacer comprensible algo tan complicado como la ciencia sin perder por ello la rigurosidad y veracidad del contenido, exige su contextualización. Y exige conocer y manejar fuentes y herramientas que van mucho más allá de las agencias de noticias.

Evidentemente, son aspectos que en el caso de una publicación de divulgación altamente especializada en la que son los propios investigadores quienes escriben, estos aspectos tienen menos importancia. En este caso prima el contenido sobre las formas y el contexto. Puede que la redacción sea correcta, pero seguramente nunca será periodística, pero lo cierto es que el público objetivo al que se dirigen este tipo de publicaciones tampoco lo hacen necesario. De hecho, por lo general tampoco se muestran los científicos muy a favor de modificar sus hábitos de escritura “formales”, de cambiar el modo en el que redactan sus ensayos.

Por ello conviene distinguir bien. Ni un periodista es un científico, ni un científico es periodista. Un periodista debe escribir cuidando formas y contenido para acercarse a un público específico que no tiene que ser experto. Un científico no buscará la legibilidad de su exposición porque, al fin y al cabo, es fácil que se dirija a colegas que saben bien de qué está hablando, aunque ello no sea excusa, de ninguna manera, para descuidar la redacción.