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Conceptos sobre Difusión, Divulgación, Periodismo y Comunicación

Acerca del artículo

Autor: Manuel Calvo Hernando
Año: 2006

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DIFUSIÓN, DIVULGACIÓN Y DISEMINACIÓN

Pasquali (1979) distingue entre difusión, divulgación, y diseminación:

El tratadista venezolano entiende por difusión el envío de mensajes elaborados en códigos o lenguajes universalmente comprensibles, a la totalidad del universo perceptor disponible en una unidad geográfica, sociopolítica, cultural, etc. Para el conocido divulgador mexicano Luis Estrada, es frecuente emplear la palabra difusión cuando se hace referencia a la comunicación entre perdonas que conocen un campo, es decir, el intercambio de conocimientos entre personas agrupadas por motivos profesionales o por intereses específicos. Este es el caso de la difusión de las investigaciones entre biólogos, sociólogos, etc. Lo que caracteriza a este tipo de difusión es que presupone que el destinatario de un mensaje conoce el tema, aunque no sea un experto. Por ello, muchos califican este tipo de comunicación como horizontal.

• La divulgación sería el envío de mensajes elaborados mediante la transcodificación de lenguajes crípticos a lenguajes omnicomprensibles, a la totalidad del universo perceptor disponible (Pasquali). En la divulgación se parte, en general, de que el mensaje se dirige a un público formado por personas de muy distinta preparación y este el caso de la divulgación que hacen algunos científicos para informar al público de los resultados de sus investigaciones. La especialización de la ciencia contemporánea hace que la comunicación ente científicos de distintas disciplinas sea también una labor de divulgación.

El uso más frecuente de la expresión “divulgación” está en la comunicación del científico con el público en general, por lo que esta modalidad puede llamarse comunicación vertical (Estrada).

* Se entiende por diseminación el envío de mensajes elaborados en lenguajes especializados, a perceptores selectivos y restringidos.

En la adopción de estos tres términos, Pascuali ha tratado de respetar al máximo su sentido primario: difundir, como derramar o desparramar libremente; divulgar por vulgarizar y hacer accesible al público; diseminar como sembrar selectivamente en el lugar más apropiado.

El propio Pasquali da ejemplos y considera casos típicos de difusión la pu-blicidad comercial o la radiodifusión de régimen competitivo; de divulgación, el llamado (dice Pasquali) "periodismo científico"; de diseminación, la distribución de información científica entre una base de datos y la industria, o la entrega de una investigación a posibles centros de decisión.

* Divulgación sería la tarea de transmitir al gran público, en lenguaje accesible, decodificado, informaciones científicas y tecnológicas. Sus formas son los mu-seos, las conferencias, las bibliotecas, los cursos, las revistas, el cine, la radio, el diario, la TV y el coloquio.

* La difusión científica es la misión del investigador de transmitir al público los conocimientos sobre su disciplina. El público incluye a profesionales de otras áreas.

* La diseminación científica es la transmisión, por parte del investigador, de infor-maciones científicas y tecnológicas para sus pares o especialistas en el mismo sector de la ciencia, en lenguaje específico.

El periodismo científico es, entonces, la misión del periodista de divulgar a través de los medios de comunicación de masas y en lenguaje accesible, informaciones científicas y tecnológicas. Lo que le distingue de la divulgación no es el tema, sino el vehículo utilizado (Iara Kozenieski, "O papel do radio na di-vulgaçao cientifíca", 2º Congresso Brasileiro de Jornalismo Científico).


EL CONCEPTO DE DIVULGACION CIENTIFICA

El concepto de Divulgación científica es más amplio que el de Periodismo Científico, ya que comprende todo tipo de actividades de ampliación y actualización del conocimiento, con una sola condición: que sean tareas extraescolares, que se encuentren fuera de la enseñanza académica y reglada. La divulgación nace en el momento en que la comunicación de un hecho científico deja de estar reservada exclusivamente a los propios miembros de la comunidad investigadora o a las minorías que dominan el poder, la cultura o la economía.

En los últimos años, se ha avanzado en el diseño teórico de una función social de la divulgación al servicio del desarrollo, que no se refiere exclusivamente a los países del Tercer Mundo, sino a la incorporación de estas prácticas a los sistemas de ciencia tecnología y, en lo posible, su sistematización. Gobiernos y organismos públicos empiezan a asignar hoy un estatuto especial a la divulgación científica.

Para el equipo editorial de la revista mexicana Ciencias la divulgación es “un medio para integrar conocimientos, acercar disciplinas, vincular la ética al quehacer científico y sobre todo acortar la distancia entre el público y los expertos. La imagen del mundo que la ciencia ha construido sólo puede ser recreada por medio de la confluencia de las diversas ramas del conocimiento”. Los autores del trabajo añaden que la ciencia misma “no puede escapar a esta visión global y que relacionarla con los problemas naturales y sociales permite al público tener una visión más real de ella” y que “presentar una faceta desmitifica-dora y crítica de la ciencia no va en su detrimento, mientras más claramente aparezcan ante la sociedad los límites y los factores que determinan el desarrollo científico, más nítidamente emergerá el papel que esta actividad humana debe desempeñar” (Patricia Magaña, César Carrillo, Mónica Benítez, Nina Hinke y Laura González (2000)

Para el español Ignacio F. Bayo, se suelen confundir dos facetas del periodismo científico, la información y la divulgación. De las misiones tradicionalmente encomendadas al periodista, formar, informar y entretener -añade- la divulgación cubre con suficiencia la primera, consigue ocasionalmente la tercera y rara vez tiene en cuenta la segunda. Sigue sin cubrirse esta laguna, por medio de una información cotidiana, permanente y completa, equiparable al despliegue que los medios ofrecen ante cualquier mínimo suceso político, deportivo o económico.

El periodismo científico, en su tarea de entregar el conocimiento a la sociedad, es una fuente de enseñanza y aprendizaje que busca hacer comprensible, para un público amplio, las investigaciones científicas y tecnológicas, cuya importancia radica en que se constituye en una verdadera herramienta de alfabetización científica por su fácil acceso a grandes grupos sociales con diferentes niveles educativos.


LA COMUNICACIÓN CIENTÍFICA PÚBLICA

En los últimos años, el concepto de Comunicación Científica Pública se está empleando junto con los de Periodismo Científico, Divulgación de la Ciencia, Popularización (en Iberoamérica), y Comunicación Social de la Ciencia.

La teoría y la práctica de la divulgación y de la información sobre ciencia y tecnología abarca a los medios de comunicación, sobre todo, pero no únicamente, ya que en los últimos años se ha analizado el papel considerable de la llamada Comunicación Científica Pública, que comprende todos los instrumentos de di-fusión de la ciencia que no sean los medios informativos y de los cuales se hace una lista en el libro colectivo


El PERIODISMO CIENTÍFICO

El periodismo científico, en su tarea de entregar el conocimiento a la sociedad, es una fuente de enseñanza y aprendizaje que busca hacer comprensible, para un público amplio, las investigaciones científicas y tecnológicas, cuya importancia radica en que se constituye en una verdadera herramienta de alfabetización científica por su fácil acceso a grandes grupos sociales con diferentes niveles educativos. Es una especialidad periodística que consiste en informar y divulgar sobre ciencia y tecnología a través de los medios de comunicación de masas. Este concepto está relacionado con otros, como Divulgación científica y Comunicación científica pública

El periodismo científico manifestó su madurez como especialidad informativa y como instrumento de desarrollo y de educación, al celebrarse en Tokio la Primera Conferencia Mundial de Periodistas Científicos (10 -13 noviembre 1992). Hoy, esta especialidad no sólo es una dimensión ineludible de la sociedad tecnológica, sino también un factor de cambio y una parte de la “industria del conocimiento”, que produce, distribuye y transfiere información científica y tecnológica. Bajo su influjo se modifican, y a veces se trastornan, conceptos económicos, culturales y sociales,


PERIODISMO CIENTÍFICO POSTINDUSTRIAL

Un paso adelante por parte de los medios de comunicación, en el mejoramiento de la relación entre ciencia y periodismo, quizá pueda estar en la ampliación de lo que se considera como información. Existe un umbral de complejidad más allá del cual la opción vital apuesta por la búsqueda de sentido y no tanto por la explicación sobre cómo sucedieron las cosas. Y ello, como sostiene Hawthorn, porque la explicación localiza algo en la realidad mostrando su conexión con otras cosas reales, pero no termina de dar respuesta a la pregunta referida al por qué.

Si de lo que se trata es de comunicar, es decir, de ofrecer al público información que le ayude a comprender mejor el mundo que le rodea, convendría a los medios, a la ciencia y al público, que se incluya en esa idea de comunicación no sólo la objetividad como criterio, sino también la reflexión, la adecuación a la realidad, la dimensión histórica, entre otras consideraciones. La empresa puede parecer imposible, porque para empezar habría que dilucidar una serie de premisas cognoscitivas y prácticas con las que de hecho funcionan hoy los medios de comunicación. Pero en las actuales circunstancias no iniciar la tarea resulta una acción “suicida” tanto para los medios como para la ciencia, pues la instrumentalización que cada uno puede hacer, y en algunos casos hace el otro, terminaría con la desintegración a los ojos de las personas, de la misma razón de existir: la posibilidad del conocimiento de la realidad (Hidrobo, 1999).




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